Cáritas Diocesana en A Coruña pone el cierre a una nueva edición de su campaña escolar con la satisfacción de haber alcanzado, un año más, el objetivo de acompañar a las familias ante el inicio del curso. En esta edición, 848 niños, niñas y adolescentes de distintos cursos escolares recibieron mochilas y material escolar nuevo, para que puedan comenzar las clases con los recursos necesarios.

El reparto del material se realizó en dos entregas y alcanzó a un total de 462 familias, derivadas tanto de las parroquias como de los diferentes programas de Cáritas. La campaña también llegó a menores atendidos por los programas Agarimo y Familia Educa.

Una red de solidaridad para una vuelta al cole

La campaña fue posible gracias a la colaboración de empresas, entidades y particulares, cuyas donaciones proporcionan material escolar nuevo y favorecen una vuelta al colegio en condiciones de igualdad.

En esta edición participaron Grafoplas, El Corte Inglés, Vegalsa, Alcampo, Style Outlet de Culleredo, Fundación Venancio Salcines, Inditex, Colegio de Procuradores, Metrovacesa, Regus-Neurall, Superpapelería y Librería Carlín de la Plaza de Pontevedra de A Coruña, además de las personas particulares con sus aportaciones.

Con esta edición, Cáritas Coruña alcanza ya diez años de campaña escolar, consolidando una iniciativa que cada verano moviliza a empresas, entidades, particulares y voluntariado con un objetivo común: apoyar a las familias y evitar que las dificultades económicas supongan una barrera para que los menores puedan afrontar el comienzo del curso con normalidad.

El voluntariado, una pieza fundamental

Como cada año, el voluntariado desempeña un papel esencial tanto en la organización como en la distribución del material. Personas de diferentes edades, procedencias y ámbitos profesionales dedicaron parte de sus meses de verano a hacer posible que las entregas llegasen a las familias antes del inicio del curso escolar.

En esta edición participaron jóvenes derivados a través de Crejob, chicos y chicas de los Scouts Stoach de la parroquia de San Francisco Javier de A Coruña y personas voluntarias de Cáritas, que colaboraron con compromiso y dedicación en las distintas tareas vinculadas a la campaña.

Además de la preparación y reparto de los materiales, el voluntariado visibilizó la iniciativa e informó sobre ella en los establecimientos comerciales colaboradores, ayudando a ampliar el alcance de una campaña que cada año suma nuevas manos y nuevas formas de colaboración.

Desde Cáritas en Coruña hacemos un reconocimiento por la implicación de todas las empresas, entidades, particulares y personas que hicieron posible esta nueva edición. Su colaboración demuestra, una vez más, que la suma de esfuerzos permite generar oportunidades y acompañar a las familias para que ningún niño o niña tenga que afrontar el comienzo del curso en desigualdad por falta de recursos.