Hay fechas que no se pueden dejar pasar. Y este 18 de octubre de 2026 es una de ellas. Celebramos los cien años del DOMUND: cien años de misioneros que lo dejaron todo para llevar a Cristo hasta los confines de la tierra; cien años de oración, de sacrificio, de generosidad y, sobre todo, cien años de pasión por el Evangelio.

El lema de este centenario es precioso y exigente: “Uno en Cristo, unidos en la misión”. Porque la misión no es cosa de unos pocos valientes que marchan lejos. La misión es de toda la Iglesia. Es nuestra. Es tuya. Es mía. Quizá pensemos: “Yo no puedo ser misionero”. Pero sí puedes. Puedes rezar. Puedes dar. Puedes animar. Puedes hablar de Cristo. Puedes abrir las puertas de tu casa y de tu corazón y convertirte en testigo.

El DOMUND nos recuerda que hemos recibido la fe para compartirla, y que, si no se anuncia, se apaga; una Iglesia que deja de evangelizar, envejece; un cristiano que ha encontrado a Cristo y no siente deseos de llevarlo a otros, todavía no ha descubierto toda la alegría del Evangelio.

Y la misión comienza en nuestra parroquia. El año pasado recogimos 2.375 euros. ¡Gracias de corazón! Detrás de esa cantidad, hay muchas personas que quisieron decir: “Los misioneros no están solos; nosotros estamos con ellos”. Y nuestra pequeña aportación se une a una gran corriente de solidaridad. En 2025, nuestra diócesis aportó 321.077,79 euros al DOMUND. ¡Cuántas oraciones, cuántos sacrificios y cuántos corazones generosos hay detrás de esta cifra!

Pero este año queremos dar un paso más. No queremos simplemente celebrar cien años del DOMUND. Renovemos nuestro compromiso misionero. Que este centenario despierte en nosotros una santa inquietud: ¿qué estoy haciendo yo para que Cristo sea conocido y amado? Dejemos que el DOMUND pase por nuestro corazón. Abramos las manos. Abramos la casa. Abramos la Parroquia. ¡Cristo nos necesita para llegar a muchos!

Cien años después, la Iglesia sigue teniendo una misión apasionante: llevar a Cristo al mundo y llevar el mundo hasta Cristo. Y nosotros, desde San Antonio, queremos responder con alegría: ¡Aquí estamos! ¡Cuenta con nosotros! ¡Un solo Cristo! ¡Una sola Iglesia! ¡Una sola misión!