El domingo 8 de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana, una jornada que este año lleva un lema directo y lleno de esperanza: “Dios cuenta contigo”. No es solo una frase bonita: es una invitación a descubrir que todos tenemos un lugar y una misión en la Iglesia.

A veces pensamos que la Iglesia son los sacerdotes, los templos o las actividades pastorales. Pero la Iglesia somos todos los bautizados, somos una familia convocada por Jesús, que necesita la fe, los dones y la generosidad de cada uno. Una parroquia no se construye únicamente con edificios y celebraciones, sino con personas que rezan, acompañan, colaboran y se preocupan por los demás.

Nuestra parroquia de San Antonio quiere ser una comunidad abierta, donde cada persona pueda encontrarse con Cristo, crecer en la fe y descubrir que siempre hay un lugar para ella. La celebración de la Eucaristía, la catequesis, la formación cristiana, la labor de Cáritas, etc., son expresiones de una misma misión: anunciar el Evangelio y hacer presente el amor de Dios, especialmente entre quienes más necesitan ayuda y esperanza.

¿Qué podemos aportar nosotros? No hacen falta grandes cosas, podemos ofrecer un poco de nuestro tiempo, poner nuestras capacidades al servicio de la comunidad, rezar por nuestra parroquia y nuestra diócesis y colaborar económicamente según nuestras capacidades. Una palabra de aliento, una visita a una persona sola o una ayuda generosa también hacen Iglesia.

Este día es, además, una oportunidad para conocer la vida de nuestra diócesis y agradecer el trabajo de tantas personas que, con discreción y entrega, mantienen viva su misión evangelizadora y caritativa.

No nos quedemos mirando la Iglesia desde fuera, como quien contempla algo que no le pertenece. La Iglesia es nuestra familia y su misión también es la nuestra. Que cada uno se pregunte: ¿qué puedo hacer yo por mi parroquia? Porque Dios sigue contando con nosotros y cuando uno aporta lo que es y lo que tiene, nuestra comunidad se convierte en un signo vivo del amor de Cristo.

¡Dios cuenta contigo! ¡La Iglesia te necesita! ¡Y tú también necesitas a la Iglesia!